por Alfredo Zurita
Profesor Titular de Salud Pública Facultad de Medicina UNNE
La prensa informa que “la Cámara de Diputados solicitó al Poder Ejecutivo que en uso de sus facultades que le otorga la Ley Provincial 3378, prohíba el uso del glifosato, atento a los estudios realizados por el CONICET y los daños comprobados a personas y medio ambiente, fundamentalmente en la zona de La Leonesa con las arroceras y en Gancedo con la soja”
Siendo coherente con esta posición, se debería solicitar asimismo se prohíba la producción de tabaco en la provincia, así como la comercialización de cigarrillos cuyos efectos nocivos sobre la salud han sido comprobados con mucha mas fuerza que los del glifosato, aunque creo poco probable esto, ya que el mismo Congreso Nacional se resiste a ratificar la Convención Internacional sobre Tabaco impulsada por la OMS, siendo Argentina uno de los pocos paises que aun no lo ha hecho.
La razon aparente es la resistencia de los legisladores que provienen de las provincias productoras de tabaco, para cuya economía es importante, (Argentina es uno de los productores de tabaco mas importantes del mundo), del mismo modo que los legisladores de las provincias productoras de vino resisten cualquier legislación de control de bebidas alcohólicas. Según la estimación del Ministerio Nacional de Salud mueren por día unas 120 personas por el consumo de tabaco. 40.000 por año.
No existe ninguna substancia química que no tenga efectos nocivos sobre la salud humana, incluyendo a todos los medicamentos, cuyo prospectos los describen en detalle, y estos efectos adversos de medicamentos suponen en Estados Unidos que 100.000 personas mueren anualmente debidos a los mismos, es decir unas 300 por día.
Tomando en cuenta la cantidad de población y el uso mas liberal y menos controlado que se hace en el país podríamos estimar que en el país mueren unas 50 personas por día por este motivo, es decir el doble de las que mueren diariamente por accidentes de transito. No existe tampoco ninguna substancia química cuya producción o utilización no signifique ganancias para alguien, y que por tanto tratara de minimizar estos efectos nocivos para favorecer su consumo o utilización.
Argentina produce por año unas 30 millones de toneladas de soja, lo cual significa a valor actual de mercado, unos 30.000 millones de pesos, un tercio de los cuales van el estado como impuestos. Disponemos de una serie de organismos para evaluar las pruebas científicas disponibles sobre toxicidad de substancias químicas, la ANMAT para el caso de los medicamentos, el SENASA para el caso de los agroquímicos, estando autorizado el glifosato por el SENASA, en tanto el INTI y el INTA no desaconsejan su uso en la forma autorizada por SENASA En base a recientes denuncias por mal uso de glifosato, rociados aéreos de zonas urbanas por ej, así como nuevas evidencias sobre malformaciones de recién nacidos, y efectos cancerigenos, se ha creado una comisión nacional (Decreto 21/09 texto disponible en http://www.puntoprofesional.com/P/0650D/DECRETO_21-09.HTM), para reevaluar sea la autorización para comercializar glifosato, sea las normas de uso, integrado por el SENASA, el INTA, el INTI, el Ministerio de Salud Publica, y las Secretarias de Medio Ambiente y Agricultura.
Sabemos de antemano que todo informe de esta comisión sera sospechoso para las organizaciones ambientalistas, sobre todo si no coincide con sus posiciones, por lo que seria interesante que esta comisión nacional disponga de una pagina Web donde se puedan encontrar los documentos sobre el tema recopilados por la comisión, y las minutas de las reuniones, y en la provincia se cree una pagina similar para localizar los documentos en los que se basa el pedido al Ejecutivo, ya que no se los puede localizar en las revistas científicas, de modo que los ciudadanos corrientes podamos "saber de que se trata", y adoptar posiciones en consecuencia con mayor informacion, incluyendo eventuales formas de participación directa. De eso trata la democracia, ¿o solo es votar cada tanto?
Publicado en Datachaco 09/06/2009